Legio II Adiutrix

Nació en plena guerra civil, cruzó el Canal hacia Britania y acabó anclada durante siglos en el Danubio. La Legio II Adiutrix es una de esas unidades que explican, por sí solas, la resiliencia del Imperio: origen naval, aprendizaje britano y madurez panónica.

Estandarte rojo de la Legio II Adiutrix con emblema dorado de Capricornio y leyenda “LEG • II” / “ADIUTRIX”.

Fundación flavia: entre la guerra civil y el mar

A comienzos del año 70 d. C., Vespasiano decidió transformar en legión a contingentes de marineros de la classis Ravennatis que se habían pasado a su causa en 69. La recompensa por esa fidelidad —reflejada en los títulos Pia Fidelis— fue el alistamiento como Legio II Adiutrix, la “auxiliadora”. Su gemela cronológica, la I Adiutrix, tenía un origen semejante pero en la flota de Miseno; conviene no confundirlas.

Emblemas. La II Adiutrix usó con frecuencia Capricornio y Pegaso, símbolos que reaparecen en soportes epigráficos y en la numismática del siglo III. No es un detalle decorativo: el imaginario militar proyectaba identidad y memoria de unidad.

Primer destino: Britania (c. 70–87)

Tras la revuelta bátava y el final del Año de los Cuatro Emperadores, la legión fue enviada a Britania junto al gobernador Q. Petilio Cerial. Allí se implicó en la estabilización del norte frente a brigantes y ordovices, y Deva Victrix (Chester) actuó como su base operativa principal durante buena parte de los años 70–80.

La epigrafía británica es concluyente: epitafios de veteranos y soldados de la “leg(ionis) II Adiutricis P(iae) F(idelis)” localizados en Chester y su entorno fijan su presencia, cronología y estructura interna. A ello se suman hallazgos en Lindum (Lincoln). La II Adiutrix dejó así una estela material que permite reconstruir nombres, orígenes y rangos.

El giro danubiano (87–106): Domiciano, Trajano y Dacia

En 87 d. C. la II Adiutrix pasó al teatro danubiano para las expediciones de Domiciano contra los dacios. El ciclo se completó con las guerras dacias de Trajano (101–106). Finalizadas las campañas, la legión fue reubicada en Panonia y, desde ca. 106, su cuartel permanente quedó fijado en Aquincum (actual Budapest).

Aquincum: campamento-legión y ciudad

Aquincum es el escenario donde la II Adiutrix se consolida como legión de guarnición del limes danubiano. La documentación conserva dedicatorias oficiales —como la célebre ofrenda de 145 d. C. a Antonino Pío, firmada por la leg(io) II Adi(utrix) P(ia) F(idelis)— y un rico programa constructivo en el que destaca el anfiteatro militar. No fue solo un cuerpo armado: edificó, abasteció y articuló la vida de una ciudad militar que dialogaba con su territorium civil.

Vida cotidiana y obra pública

  • Construcción y mantenimiento de infraestructuras (vías, acueductos, edificios públicos).
  • Culto imperial y religiosidad castrense, visibles en altares y dedicatorias.
  • Economía de guarnición: talleres, artesanos y proveedores girando en torno al campamento.
  • Veteranos asentados en la región, que ayudaron a romanizar el entorno.

Campañas y vexillationes (siglos II–III)

Desde Aquincum, la legión proyectó destacamentos hacia frentes estratégicos:

  • Guerra parto-romana de Lucio Vero (162–166).
  • Guerras marcomanas de Marco Aurelio (171–173; 179–180), con hitos como Laugaricio (Trenčín).
  • Guerra civil de 193 y apoyo a Septimio Severo, con operaciones posteriores en Oriente.
  • Actividad bajo Caracalla y testimonios tardíos en el limes durante el siglo III.

Este trayecto operativo se acredita por diplomas militares, inscripciones y menciones prosopográficas que atan fechas, mandos y unidades.

Oficiales y carreras: del tribunatus a la gloria

La nómina de mandos ilustra el prestigio de la unidad:

  • Publio Elio Adriano, el futuro emperador, aparece como tribunus laticlavius hacia 95.
  • M. Valerius Maximianus, ligado a la inscripción de Laugaricio (179), figura como legatus legionis de la II Adiutrix durante las guerras marcomanas.
  • Otros legados y tribunos documentados en Panonia y Oriente (p. ej., Q. Antistius Adventus en torno a 162–165) muestran la proyección senatorial vinculada a la legión.

Organización y reclutamiento: del mar a la frontera

Aunque nació con reclutas navales, la II Adiutrix se normalizó pronto como legión de infantería pesada. A partir de su establecimiento en Panonia, la onomástica epigráfica revela un reclutamiento local y regional creciente, coherente con la lógica de sostenimiento del limes. Estructuralmente, mantuvo el orden legionarios-cohortes-centurias, con unidades especializadas (ingenieros, artillería) clave en obra pública y asedios.

Tardía y legado

Las compilaciones modernas sitúan a la II Adiutrix activa todavía en el siglo III tardío, con rastros en el ámbito renano a inicios del IV. La evidencia es más escasa que en la etapa altoimperial, pero suficiente para afirmar su continuidad operativa en la defensa del Danubio y su hinterland.

Legado. La II Adiutrix dejó inscripciones, edificios y memoria de servicio en dos extremos del mundo romano: Britania y Panonia. Entre Deva Victrix y Aquincum, la II Adiutrix ejemplifica cómo una legión adapta su identidad al territorio que defiende.

Recreación de campamento romano en Emerita Lvdica, con tiendas, legionarios y muralla de fondo.
Recreación de campamento romano en Emerita Lvdica (Mérida) – © @eduestellez

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