Vivimos en una era de sobreestimulación digital donde el aburrimiento se ha convertido en algo incómodo. ¿Qué ocurre en el cerebro cuando nunca paramos y qué consecuencias tiene para nuestra creatividad y concentración?
Cada vez más personas se sienten saturadas por el flujo constante de noticias. La fatiga informativa ya no es una excepción, sino una tendencia que redefine cómo nos relacionamos con la actualidad.