Herramientas creadas para ahorrar tiempo han transformado nuestro ritmo de vida. La tecnología nos hizo más eficientes, pero también más disponibles, más acelerados y menos libres.
Cada vez más personas sienten el peso de producir sin descanso. El cansancio de la hiperproductividad no es solo laboral: es cultural, emocional y existencial. Descubre por qué parar puede ser el acto más revolucionario de nuestro tiempo.